Hito de los activos digitales en EE. UU.: nueva etapa de desarrollo y regulación

Mike Smith 2026-01-09

El mercado de las criptomonedas en Estados Unidos está pasando por un momento clave, con un montón de cosas nuevas en cuanto a la ley, las inversiones institucionales y los riesgos de fraude. No es solo una tecnología para entusiastas: las monedas digitales se están integrando cada vez más en el sistema financiero, llamando la atención de los grandes actores y los reguladores.

A principios de 2026, la atención de los inversores se centra en la evolución de las principales criptomonedas: el bitcoin ha cedido ligeramente por debajo del nivel psicológicamente significativo y cotiza cerca de los 90 000 dólares, mientras que el ethereum se mantiene en torno a los 3150 dólares. Esta corrección se produjo en un contexto de espera de importantes informes económicos y decisiones judiciales en materia de tarifas, lo que llevó a los operadores a revisar los riesgos y las posiciones en el mercado.

En el ámbito institucional, una de las mayores organizaciones financieras estadounidenses ha presentado solicitudes para crear fondos cotizados en bolsa (ETF) vinculados a los precios del bitcoin y del token Solana. Para muchos inversores, estos fondos son atractivos porque ofrecen una mayor liquidez y transparencia en comparación con el almacenamiento directo de activos digitales. Esta medida pone de relieve que los grandes bancos no solo quieren almacenar criptoactivos, sino también incluirlos activamente en las estrategias de cartera de sus clientes.

Al mismo tiempo, las estafas a gran escala representan una amenaza real para los participantes en el mercado. En 2025, los estafadores robaron una cifra récord de 333 millones de dólares a través de operaciones fraudulentas con cajeros automáticos de criptomonedas, según datos de las autoridades federales. Las personas de edad avanzada resultaron especialmente vulnerables, ya que sufrieron una parte significativa de las pérdidas. Esto subraya la importancia de actuar con cautela y verificar las fuentes en cualquier operación financiera con activos digitales. El entorno regulatorio de EE. UU. está evolucionando rápidamente. En 2025 se aprobaron una serie de proyectos de ley destinados a crear una estructura clara para la regulación de los activos digitales. Una de las iniciativas clave es la ley que establece normas para las «establecoins» —tokens digitales vinculados a activos tradicionales— y determina cómo se regulan las diferentes categorías de instrumentos digitales. Estas medidas tienen por objeto reducir la incertidumbre y mejorar la protección de los inversores.

La combinación de la regulación, las inversiones institucionales y la dinámica del mercado crea un entorno único en el que los activos digitales pasan de ser un experimento a formar parte de la corriente principal de las finanzas. Este proceso va acompañado de una mayor atención por parte de los inversores institucionales y los reguladores, lo que hace que el mercado sea más estructurado y atractivo para las estrategias a largo plazo.